No me toques el alma con tus manos sucias. Si vas a llegarme al corazón, hazlo de manera limpia, con seguridad y con ímpetu. Así, como lo haces tú.
La chica del dorado reloj.
El tiempo no cura nada. Sólo te acostumbra a la idea de que algunas cosas están cambiando y que debes aceptarlo.
sábado, 28 de marzo de 2015
miércoles, 11 de marzo de 2015
Quiéreme así.
Creo que nunca ha sido complicado hacerme feliz. Si me conoces bien, sabrás que soy patéticamente sencilla y previsible. No necesito flores, ni dedicatorias de canciones en la radio, ni aviones que escriban mi nombre en el cielo. No pido milagros, porque nunca he visto ninguno. Las sorpresas, cuanto más pequeñas, más bonitas me resultan. Y me vale todo, siempre que sea hecho con amor. Todos los detalles son buenos... Abrazos, sonrisas, besos de esquimal, notitas escritas en una servilleta, una visita inesperada, un regalo personal, una foto de tu infancia, un mensaje de madrugada, palabras simples pero sinceras... Creo que nada demasiado costoso si se hace por iniciativa propia y con sentimiento. Eso sí, necesito que todo ello sea incondicional. Solos o rodeados de gente. Aquí y allí. Ayer y hoy. Esa es mi forma de querer y, por lo tanto, es la única forma de sentirme querida.
La chica del dorado reloj.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
