La chica del dorado reloj.
El tiempo no cura nada. Sólo te acostumbra a la idea de que algunas cosas están cambiando y que debes aceptarlo.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Daddy
Ahora que el sonido del mar se ha alejado de mí, que mi casa se ha convertido en otra distinta, que no viven junto a mí, que las nubes negras de la ciudad me han rodeado, que ya no tengo tus besos todos los días, que no recuerdo de qué color era el mar en los días nublados, que pienso que lo echo todo demasiado de menos y que necesito volver; me imagino siendo como él. Una gran persona, cariñoso, amable, divertido, extrovertido, cabezón, alegre y sobretodo fuerte. Quizá en los momentos difíciles sea como cualquier otro humano, pero os aseguro que no conozco a nadie con tanta fortaleza como él. Sé que todos los días se acuerda de mí, y aunque esté mil veces más triste que yo, siempre intenta hacerme reír y al fin y al cabo secar las lágrimas causadas por su no presencia. He de admitirlo, no es tan fácil como yo creía, y creo que no lo será así como así.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario