Libérate de todas aquellas cosas a las que te sientes amarrado. De los sentimientos que te hagan mal. Sé como las primeras gotas de lluvia, suaves, diminutas. Siéntete como una simple mota de polvo, que vuela de un lado a otro. La peor sensación es sentir que hay algo de lo que no te puedes despegar por mucho que quieras. Y si es así, busca una vía de escape, un hueco por el que respirar aire puro, alejado del humo de la ciudad. Pero no es tampoco demasiado bueno el mantenerse tanto en esta postura. Hay veces, que necesitas esa presión, esa dependencia de la gente que te rodea. Supongo que todo pasa, y que en esta vida nada es para siempre. Pero siguen habiendo cosas que no cambiaría, y a las que me siento unidas. Doy gracias por sentir la necesidad de saber de ellas, y las ganas de hablar con ellas.
Como ya dije una vez: no les cambiaría ni una cosita diminuta. ♥
La chica del dorado reloj.
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