miércoles, 7 de marzo de 2012

:)

Me gustaría que una de esas tardes en las que me voy y tú te quedas sentado; salieras detrás mía, corriendo de esa manera tan peculiar que tienes. Que me alcanzaras y me dijeras que se me había olvidado algo. Y que a pesar de los nervios del momento, y de la presión que sentirías; me plantaras un beso sin dudarlo ni un segundo. Un beso de esos que te deja sin aliento y de los que son difíciles de superar. Pero como ésto no va a pasar, me conformo con que de vez en cuando me dediques unas palabras y alguna que otra sonrisa.




La chica del dorado reloj.

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