miércoles, 7 de marzo de 2012

Perderme y encontrarme; si me apetece.

Hoy no hay metáforas, hoy voy a ser sincera, las cosas no me están saliendo como quiero. Es una tarde en la que siento que una fiesta sería dormir treinta y cinco años la siesta. De vez en cuando caigo en estos agujeros, pide licencia el humor que siempre tengo, soy mil de azúcar para una sola de sal.




La chica del dorado reloj

No hay comentarios:

Publicar un comentario