La chica del dorado reloj.
El tiempo no cura nada. Sólo te acostumbra a la idea de que algunas cosas están cambiando y que debes aceptarlo.
jueves, 25 de octubre de 2012
Headache.
Últimamente no me sale escribir nada que al releerlo aparezca una sonrisa en mi cara, ni que consiga hacerme pensar que estoy bien donde estoy, ni con lo que tengo ni con como soy. Quizá sólo sea culpa mía; mía y de mi cabeza que no me deja dormir tranquila; de mis húmedos ojos que no me dejan observar que tengo, a mi parecer, a las personas más grandes a mi alrededor; de mis pies por no dejarme continuar por el camino que el destino me ha marcado y siempre hacen el amago de cambiar, aunque aparece el cerebro y la conciencia y los obligan a volver; de mis dedos por no saber a veces que escribir; de mi lengua y a la vez a mis cuerdas vocales por no saber moverse de la forma correcta para decir lo que quiero decir.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Daddy
Ahora que el sonido del mar se ha alejado de mí, que mi casa se ha convertido en otra distinta, que no viven junto a mí, que las nubes negras de la ciudad me han rodeado, que ya no tengo tus besos todos los días, que no recuerdo de qué color era el mar en los días nublados, que pienso que lo echo todo demasiado de menos y que necesito volver; me imagino siendo como él. Una gran persona, cariñoso, amable, divertido, extrovertido, cabezón, alegre y sobretodo fuerte. Quizá en los momentos difíciles sea como cualquier otro humano, pero os aseguro que no conozco a nadie con tanta fortaleza como él. Sé que todos los días se acuerda de mí, y aunque esté mil veces más triste que yo, siempre intenta hacerme reír y al fin y al cabo secar las lágrimas causadas por su no presencia. He de admitirlo, no es tan fácil como yo creía, y creo que no lo será así como así.
La chica del dorado reloj.
Coming back.
La chica del dorado reloj
viernes, 13 de julio de 2012
I think I´m fallin´ in love for you.
Él con una cordonera como cinturón. Yo con perlas y puntas de ballet.
La chica del dorado reloj.
jueves, 12 de abril de 2012
Sin respuesta
La peor sensación del mundo, a diferencia de lo que muchos creen; no es llorar, o que no te quiera el chico que te gusta. Para mí es lo que acabo de sentir en mis huesos. Ese escalofrío que te recorre todo el cuerpo cuando le dices dos sencillas palabras a alguien, o una si nos ponemos. Ese "lo siento" que sale con el corazón en la mano, que lo sientes de verdad y que es rechazado o simplemente no se contesta nada a estas palabras. Os digo que ésto es lo peor que te puede ocurrir y que después de ese instante en el que esa persona no te responde nada, simplemente se queda callada o hace un pequeño movimiento con la cabeza; parece que se te cae el mundo encima. Solo quieres desaparecer de la faz de la tierra. Hacerte invisible o intentar remediarlo sufriendo. En realidad nada de ésto sirve, pero por lo menos no te deja tanta sensación de culpabilidad o de estupidez, mejor dicho.
Cry
Noto que se humedecen mis ojos, que poco a poco se van llenando de ese agüita que al parpadear cae. Que sientes como va cayendo, rodando lentamente por tu mejilla, hasta llegar a tus labios o caer por tu barbilla. Cada una con un recorrido distinto a la otra. Todas y cada una de ellas tienen un motivo, una causa. Hay veces que no sabes el porqué, pero necesitas expulsarlas de tu cuerpo para sentirte mejor. Y cuándo no puedes detener esas lágrimas? Cada vez que recuerdo ese momento mis lágrimas brotan, aunque sea por un instante.La chica del dorado reloj.
miércoles, 11 de abril de 2012
Para calmar mi alma.
Como una calada a un cigarrillo puede relajarte de tal manera. Tanto que parece que empiezas de nuevo. Tanto que te sientes otra persona. Tanto que te sientes fuera de lugar. Fumas, aspiras, expiras y sientes el humo pasar por tus vías y llegar a tus pulmones. Ves el humo salir por tu boca, lo expulsas lentamente disfrutando del momento. Cuando llega la última calada, la aprovechas al máximo, sabes que no deberías hacer lo que estás haciendo pero no te queda otra. Es tu manera de evadirte del mundo, como las aves emigran cuando llega el frío; escapan de lo que no les agrada. Sin embargo, lo que al principio se convierte en algo habitual y moderado, pronto puede volverse rutina. Se le puede coger el gustillo hasta a lo más dañino. El ser humano es de ésos; lo que más daño nos hace es con lo que más tiempo estamos. Desperdiciamos la vida en sueños rotos, en caladas vacías, y en besos amargos. Por eso, intenta no seguir la corriente, "carpe diem" como diría una vieja amiga. Libérate, fuma, sonríe, haz el amor, peléate, haz puenting o lo que te de la gana. Eres tú el que decide el camino que tomará tu vida con la siguiente acción que realices.
Little things make life better.
Me gusta acostarme escuchando una canción y levantarme cantando otra. Me gusta el pasar horas y horas tumbada en mi cama sin hacer nada, sin ni siquiera pensar en algo. Me gusta girar la cabeza o mover las piernas para tener el lado fresquito de la cama. Me gusta el olor de la calle tras un día de lluvia, cuando el sol está detrás de las nubes y solo se ve un pequeño resplandor. Me gusta probarme ropa. Me gusta bailar a lo loco y poner la música alta cuando estoy sola. Me gusta tener la casa para mí y solo para mí. Me gusta sentirme cercana a la gente. Me gusta sentarme y cruzar piernas y brazos. Me gusta probar peinados aunque no me haga ninguno. Me gusta estar con mis amigos sea donde, como y cuando sea. Me gustan los pequeños detalles. Sentir la lágrima caer por la mejilla o como me sonrojo. Me gustar estar ausente entre la gente observando a los demás. Me gusta tener millones de chismes. Me gusta hablar. Caerme y reíme de mí misma, poner caras extrañas. Me gusta el sabor de la boca tras comer pipas. Cuando los helados se derriten o cuando caen las primeras gotas de agua caliente en la ducha. Me gusta llevar rimmel y notar que lo llevo. Me gusta la sensación de los ojos al cerrarse cuando tienes sueño. Me gustar andar con mis auriculares y no enterarme de nada más, solo mi música. Adivinar lo que hay de comer por el olor. Me gusta tener manías como estudiar con un boli en la mano y una botella de agua a mi lado. Volverme loca cuando escucho RUDE BOY, saltar o mirar a todos lados, incluso llorar. Me gusta cuando mi abuela ríe y subir los escalones de dos en dos. Me gusta sentir mis latidos en la cabeza. Las cosas sencillas pero a la vez complicadas. Me gusta la sonrisa que aparece en mi cara cuando pienso en él. Carraspear. Me gusta dar sorpresas y pasear sin ir a un lugar concreto. Cuando viene una ráfaga de viento y me despeina. Me gusta escuchar la misma canción infinidad de veces. Me gusta decir Prrta! Me gusta que seas feliz.
La chica del dorado reloj.
Él.
Normalmente cuando me acuesto, hay unos minutos anteriores a los que me quedo durmiendo que dejo mi cuerpo; que recuerdo lo ocurrido en el día. En lo que empecé haciendo nada más levantarme y lo último que he hecho al acostarme. Cada segundo, minuto, hora y momento del día. Ayer al acostarme, pasaron muchas cosas por mi cabeza. Pero con la que me quede durmiendo fue con la tuya. Como estabas de guapo anoche; y siempre. Como me abrazabas. Como me besabas y me acariciabas el cuello. Como disfrutabas cada segundo a mi lado. Pero lo que más recordé aquella noche fue una imagen tuya: la Vía Axial, doce de la noche. Yo con botas y vestido; tu en manga corta y tus vans. Con el reflejo de las luces te iba viendo moviéndote, girando, derrapando o simplemente patinando. Yo andando por la acera observándote, mirando con lupa cada uno de tus movimientos. Y pensando a la vez en como había pasado el tiempo, y como habías cambiado. Supongo que por todo esto sonreí antes de caer en un profundo sueño. La causa de mi sonrisa anoche fuiste tú. Y la de antes de anoche también. Y espero que la de mañana y mucho tiempo adelante también.
La chica del dorado reloj
La chica del dorado reloj
martes, 20 de marzo de 2012
Freedom
Quiero perderme. Salir. Cambiar los sitios a los que ir. Recorrer nuevos espacios y perderme, para luego encontrarme, si me apetece. Aunque tan sólo sea durante un rato, durante un instante; pero quiero olvidarme por un momento de la realidad, un viaje de ida y vuelta a otro mundo en el que tú estes conmigo, y en el que no haya estres. Tan solo quiero ser feliz aunque sea por un pequeño momento.
La chica del dorado reloj.
Pequeños detalles.
Cuando no te guste de la manera la cual gira el mundo, o tus sentimientos, o te sientas solo a pesar de estar rodeado de gente; mira hacia tu interior, piensa en lo bueno de la vida. Esa risa tonta con tu amiga, el contemplar salir el sol, el poder abrazar a tu padre, el tener a esa persona especial a tu lado, el llorar cuando lo sientas realmente... Todas esas cosas y más son las que te harán sonreír, y el mundo entero verá que por encima de todo eres feliz. Que has sabido levantarte después de cada caída. Que los pequeños detalles son los especiales. Y cuando hayas pensado todo eso será cuando una sonrisa aparezca en tu cara, y recuerdes que eso nadie podrá quitártelo.
La chica del dorado reloj.
miércoles, 7 de marzo de 2012
La perfección existe, a mi manera.
A veces todo se te junta y no te das cuenta de tu comportamiento con la gente que de verdad importa en tu vida. A veces estás cabreada con el mundo y sólo buscas enfadarte con unos y desahogarte con otros, descargándolo todo contra ellos... Me ha costado mucho llegar hasta aquí como para ponerme ahora a pensar en la persona, personas o recuerdos que me joden. No quiero pensar en ello... siempre lo digo, pero tampoco es algo que pueda evitar. Sólo intento disfrutar de este momento, de este día. Además, tampoco quiero que mi vida sea perfecta, siempre me faltará algo, siempre alguien me fallará, pero puedo seguir siendo feliz pese a esos baches de la vida. O no?
La chica del dorado reloj.
:)
Me gustaría que una de esas tardes en las que me voy y tú te quedas sentado; salieras detrás mía, corriendo de esa manera tan peculiar que tienes. Que me alcanzaras y me dijeras que se me había olvidado algo. Y que a pesar de los nervios del momento, y de la presión que sentirías; me plantaras un beso sin dudarlo ni un segundo. Un beso de esos que te deja sin aliento y de los que son difíciles de superar. Pero como ésto no va a pasar, me conformo con que de vez en cuando me dediques unas palabras y alguna que otra sonrisa.
La chica del dorado reloj.
Y tantas cosas dicen.
Dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, dicen que querer es poder, dicen que a la tercera va la vencida, dicen que lo imposible es atractivo, dicen que quien no arriesga no gana, dicen que el que tuvo retuvo, dicen que una mirada vale más que mil palabras, dicen que de todo se aprende, dicen que el movimiento se demuestra andando, dicen que todo lo malo tiene algo bueno... Pero lo posible lo hace todo el mundo, tú haz lo imposible. Las verdaderas reglas no estan escritas.
La chica del dorado reloj.
Perderme y encontrarme; si me apetece.
Hoy no hay metáforas, hoy voy a ser sincera, las cosas no me están saliendo como quiero. Es una tarde en la que siento que una fiesta sería dormir treinta y cinco años la siesta. De vez en cuando caigo en estos agujeros, pide licencia el humor que siempre tengo, soy mil de azúcar para una sola de sal.
La chica del dorado reloj
miércoles, 29 de febrero de 2012
Mío y sólo mío eres.
Y sin saber porqué apareciste . Si tú, ese puto cosquilleo en el estómago cuando te veo. Esa sonrisa tonta al verte hacer el gilipollas. El odiarte cuando no me hablas. El encantarme cuando me guiñas un ojo o me sonríes, o cuando mientras hablas con otras personas, tu mirada se clava por un instante en mí. El modo en que te ríes, o tu manera de andar. Jajajaja, es que me hace gracia como he podido llegar a esta situación de... la verdad es que no sé de qué. Sólo sé que lo que quiero lo consigo, a veces. Y que si digo que serás mío, no habrá nadie más para ti ese día. Y que si quiero comerte a besos lo haré. Y que si el mundo termina ese día, tú y yo no nos percataremos.
La chica del dorado reloj.
La chica del dorado reloj.
lunes, 27 de febrero de 2012
Sleeping with you
No hay otra sensación que me guste más que la de dormir acompañada. Notar que hay alguien a tu lado, que sueña, ronca o da patadas durante la noche. Como cuando duermes con tu mejor amiga, y en el instante antes de cerrar los ojos y dejar que el silencio de la noche actúe, lo último que has hecho es reírte de alguna estupidez con ella. Me encanta esa sensación de dormirme sin haber terminado de reír. No os ha pasado nunca? También adoro dormir con mucha gente, porque siempre está el típico que quiere dormir, el bromista y el que no para de hablar. Pero, sin dudarlo ni un instante, la mejor sensación del mundo es poder dormir con él, abrazada a él, a tan solo unos centímetros. Como si de un matrimonio se tratara. Que al cambiar de posición, él no dejara de agarrarte con su fuerte brazo por la cintura y se moviera a la par que tú. Eso si que es dormir, y lo demás son tonterías.
La chica del dorado reloj.
La chica del dorado reloj.
miércoles, 15 de febrero de 2012
I want to be free. Mais avec elles.
Como ya dije una vez: no les cambiaría ni una cosita diminuta. ♥
La chica del dorado reloj.
Un mar de lágrimas.
Porque en tu vida vas a tener miles de sueños rotos y te podrás sentir tan débil que no te verás capaz de alcanzarlos. Pero lo importante es seguir; siempre paso firme hacia adelante, nunca paso con miedo hacia detrás. Y eso, si no lo aprendes desde el principio, lo aprenderás con el tiempo. Ahora si, un consejo: apréndelo lo antes posible, te ahorrarás lágrimas.
La chica del dorado reloj
La chica del dorado reloj
lunes, 13 de febrero de 2012
#
Mientras caminaba por la ciudad escuchando el ruido de mis zapatos, unido a las voces de mis amigos hablando; pensaba en todo lo ocurrido en este tiempo. Las personas que han entrado a mi vida y las que han salido, han vuelto o están aún mas presentes. De todo lo que he pasado a tu lado; en los momento bonitos y los más agrios jamás pensados o imaginados. No sabría decir cual fue el mejor, o el que más me dolió. Podría decir que me arrepiento de algunas cosas, que no echo de menos a esa persona, o que me gustaría volver a sentirte junto a mi. Me encantaba la seguridad que me inspirabas, pero ahora simplemente, desearía que ojalá nada hubiera pasado. Ojalá todo fuera como antes. No se llama arrepentimiento, no, eso nunca. Se llama darse cuenta que las cosas a veces es mejor que no cambien.
La chica del dorado reloj.
La chica del dorado reloj.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






